domingo, 3 de junio de 2018

Kizoa Editar Vídeos - Movie Maker: Richard Villalon en Torreblanca 2018

Richard Villalón en “La Velá” de Torreblanca,






Fotos íntimas del Ensayo previo al Concierto.
Estas fotos son del Ensayo en Torreblanca concierto 1 de Junio 2018.
Richard Villalón en “La Velá” de Torreblanca,
Agradecimiento corto

Llegué al teatro pletórico con la noticia fresca de la Moción de censura a favor de Pedro Sánchez, los ánimos estaban altos, esperanzados, bien vibrados.
Hacía casi 8 años no cantaba en Torreblanca, un sitio con gente trabajadora, gente animada por vivir, luchar a diario. Los del ICAS (Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla) me habían programado (Javier Fito) aduciendo que Torreblanca había pedido mi concierto expresamente para la noche de inauguración de la Velá de Torreblanca, noche importante y señera en todo barrio Andaluz: “La Velá”. Es grato saber las identificaciones coincidentes. He cantado para ser mejor humano, para compartir la vida. Para que mis canciones de cazador lleguen a personas libres de problemas con identidades, prejuicios, xenofobias, homofobias, etc...
He cantado y hay un ritual que sucede de manera mágica cuando entre artista y público asistente se entregan, se exploran, se comunican misteriosamente, esta vez se ha cumplido a rajatabla. Los aplausos de pie, esas caras y esos ojos alumbrando el escenario pocas veces las podré olvidar.
Ahora el mundo anda cargado de discursos mediáticos, hay mucha gente que repite lo que escucha sin entender, nosotros nos hemos cifrado, entendido, amado con altos rangos de complicidad y gozo. Cuando uno canta se rompe inclusive la jaula exacta de cada palabra. El lenguaje del Teatro acaba por ser algo más que sonido, tiempo, ritmo musical. Es un juego sensual, calibrador, emocionante.
Me acompañó esta vez José María Tornero, gran músico de Cádiz, quien tiene una ligazón profunda con lo clásico y el jazz. Sus notas, su forma de hombre bueno y esa escalera que me sostiene y brinda para subir al cielo en cada canción, nunca dejaré de agradecerle. “Chema” Tornero es un artista callado, eficaz y certero, con una portentosa forma de comunicar. Mil Gracias.
Gracias al personal del Centro Cívico, su compañerismo, su actitud empática, mejoran mucho la imagen de algunos malos técnicos, siempre aparecen cual aves mal agüeras, en la vida de los artistas de teatro.
Por supuesto que está José María Moreno Paredes, mi productor, mi cómplice, mi director de escena, mi cónyuge-marido, quien sabe contenerme, dominar ese terrible monstruo que se apodera del cuerpo y la voz de seres como yo.
Pongo fotos del ensayo, íntimas, porque lo merecían. El concierto fue divino, el Día especial, porque por fin hemos decidido en este país,cambiar no solo gobernantes perniciosos, sino sangre y respeto. La pobreza económica es remediable, para lo que no hay remedio es para defendernos de políticos con pobreza moral, lo que se llama Gente Mala…

Richard Villalón
03 de junio de 2018

lunes, 19 de marzo de 2018

Cumpleaños José María 2018





No lo debiera decir públicamente. Caminando, para mí, sigues bailando. Iluminando esa parte cargada de preguntas que trae la luz: México DF. La Sala Ollin Yoliztli, García Márquez… Aquella noche cada reposo era una agitación pertinaz. Aún aparecen cuando bebo vasos en fiestas  aburridas, cuando tejo para ti, al cantar en el coche pasando vertiginosas las calles, deseando llegar a la isla flotante de tu cama, encontrándome adicto a tu olor elaborado por siglos, inventado por ti, para quedártelo solo tú.
Este cumpleaños, mi regalo hubiera sido haberte dejado, rodeado de niños, gente buenamente inútil, piratas, dragonas, un señor hablando cosas vacías, otros  dándonos la aquiescencia de su estúpida tolerancia.
Este año, lo mejor hubiera sido dejarte  en el aire de una libertad muda de paros laborales, de jubilados, de sentimentalismos  cofrades. De señoras y señores hartos de pistas de estacionamiento, para alcanzar bien vestidos, a ese misterioso rebujito donde aparece ahogada la imagen de un santo pajero.
Dejarte hubiera sido la bolsa del regalo, pero no puedo condenarte  a ese hispalense e inclemente sol lacerante, a su invierno lleno de clavos. A esos bares sevillanos llenos de manos cálidas, gritando Betis y salvas al Sevilla. No podría condenarte a ese maquillado infierno. Ese lugar donde brilla lo bueno por su falta de consecuencia. La caridad dura unas cuantas calles, un ¡Macarena Guapa! Hasta el paroxismo increíblemente teatral, el resto del año, el pelo de la Virgen se llena de hijos de puta, chinches bien orquestados, políticos exagerados.
Prefiero estar a tu lado, custodiando hipnotizado, pudiendo disparar, escondido en tus sueños  cuando ataquen facturas, injusticias y la putamadre que parió a los correctos. Por eso no me he ido. Nuestro amor no entra en cabezas tan chiquitas, en gominas tan densas, en Nenucos tan viejos, en señoras jodidamente feriantes, Rocíos oliendo a caldereta rompiendo su protocolo del congelado, amores boscosos, “Agujero, aunque sea de caballero”. Es una pena, una desgracia garrafal,  tanto coño  bello, tanta polla espléndida, desperdiciadas meando, “mucho Lirili poco Lerele”. Follar limpia, alegra, despeja, desata… incluso los curas lo necesitan, como la ola al mar.
Por eso me he quedado, aunque el silencio me haya convertido en un adivino lleno de rabia, con algunas canas sin florecer y pajaritos  siguiéndome como moscas y moscas agitando en sus alas la belleza sobreviviendo a la mierda. Aunque cante en el idioma inventado por el silencio, esperando descifrarme.
Tú eres mi felicidad, cuando vivamos la muerte entera, recuérdalo. Te amo, nadie logrará superarme. Este ejercicio seca la garganta, oscura la sangre, deja poemas abortados como niños de una noche violenta. Repito: Te amo
No obstante siga la xenofobia, el hambre, los desocupados, la fuente de la ley disparando irregular su veneno de rato en rato, aunque Lima siga pensando un rapto y en México, un hombre se haya filmado afeitándose a gritos el sexo, jurando que mi abandono causa trastornos generales, nunca imaginé al cerrar su puerta, que la sal ya no le salaría y lo dulce, terriblemente le amargaría.
Es verdad, cada cual sobrevive al de su lado…  Hubiera sido bueno regalarte un planeta sin el ángel descerebrado de Trump, sin la Merkel sustituyendo a las brujas del bosque. Un lugar donde independentistas, sin anestesia, están sacándole muelas a esta España cuyo razonamiento sorpresivo, involuntario es involutivo, cual joroba, creciendo mochila monstruosa, hacia atrás. Una prensa evitando manipular, condenar para su beneficio, a quien mata niños. Unas  calles donde las mujeres no sean violentadas, enviadas a golpes o cuchilladas a la eternidad, con el pretexto del mal amor. Aunque a estas alturas sonaría noño, ese podría haber sido mi mejor regalo…
José María Moreno Paredes ¡Te amo! con sus consecuencias, sus redondeces, sus aristas. Nuestro Narciso hijo-gato, rey del capricho, el cariño profundo, desinteresado, aparece en el reflejo de este invierno espeso, lluvioso ratificando lo importante, mágico y necesario que eres, alquimista formulando así lo mejor de mi vida.
Sabes mi extensión, mis coordenadas, la locura de tenerte, avivando la fogata de esta pasión, hasta los satélites sofisticados la ven desde el espacio…
Este papel será el talismán para protegerte por varios siglos, espero se haga tu piel hasta el último de tus días, como se lleva un lunar, lejos del barco quieto de un bolero.
¡Feliz Cumpleaños!

Richard Villalón
Domingo, 18 de marzo de 2018




sábado, 3 de marzo de 2018

Motivos para el Sincericidio



Algunas madrugadas  vienen las palabras, mirándote desde el filo brumoso de la cama, asomadas como gatos intentando jugar contigo. Uno lleno de ansiedad e insomnio, de repente, se  encuentra exhausto, trabajando ciego, aplazando las leyes que desigualan al mundo. Es necesario, en esta España llena de corruptos, belicosos, independentistas, pasivos violentos, patrullas disfrazadas en general,  haya algo regalando la esperanza de contar con alguien, reconocer la confianza como algo para  ganarlo. Nadie puede estar prescrito habiendo errado en su ejercicio de no traicionarse.
Estoy en contra de lo imposible por solucionar, nunca está demás hacer saber al mundo los desastres cotidianos, enarbolando nada más que la verdad. Me aterra el victimismo, es una muerte civil. Como también resultan insoportables esas historias con fotos idílicas, viajes a pagar en 36 meses, señoras memoriosas  afirmando un mundo divido entre buenas y malos.
Esta madrugada surgió una palabra y dije : ¿Y…si lo cuento?
Llevo casi dos años buscando casa. Para la mayoría de gente de las redes, “los enredados”, ha pasado desapercibido. Dando vueltas frente a mi muro, recopilando lo hermoso de lo expuesto, hago inventario: Mucha poesía, música, eventos donde los artistas vivan de su arte. Avancen, vistan multicolor alegría, sin photoshop. De cuando en cuando aparece la desesperación de un cartel explicando mi necesidad. Nadie de nada o nada de nadie…contestando.
Hace casi dos años pongo un anuncio, la respuesta han sido preguntas. Si estoy en la ruina, si me he divorciado, si mis amigos me han abandonado, si vivo así por haberme venido a España en pleno apogeo de mi carrera. ¿Por qué no me vuelvo a mi país? .España está difícilmente dañada entre todos, una farisea  inmobiliaria es la respuesta, como todo lo que pasa aquí, un listo destajando cruel, comiéndose vivo, a aquel animal aun moribundo.
Dada mi condición de artista independiente ha sido imposible llegar a acuerdos comerciales. Muchos papeles, mucho dinero, esa sensación ácida de no ser entendido. Allí es donde radica la soledad, la soledad no es estar solo, sino más bien rodeado de gente sin intentar entenderte.
Somos un actor y un músico, casados gay, extranjero uno, ambos contestatarios. Dos talentos demostrando por años, su valía poética, profética,  estética y política. Estos datos no son una buena piel para este mundo de ovejas y  lameculos.
Si eso lo sumo a esa extraña manera de vivir del andaluz de pro, nos convierte por regla en sospechosos, perniciosos, catalogados  con un marco claramente supersticioso. Viviendo en una alerta constante “un no parar, un sin vivir”. Una caseta de Feria en Abril, una procesión solemne plagada de “cosmopaletos”, mantillas, una tarde de toros es el mejor gráfico para comprobarlo. Aquí mientras seas turista, la risa son árboles de un falso vergel, la cobertura existe pero el móvil está alejado de la verdadera hospitalidad.
Estos años  diariamente he vivido  enfrentándome a eso, a la risita pequeña, chistes de mariquitas, a eufemismos  xenófobos, a burlitas circulares como ondas en las aguas en este glorioso Guadalquivir. Un pésimo maquillaje de modernidad, de aceptación  o normalización domesticada. El corto significado y respeto moral hacia los que asumen ser gay, de izquierdas y desprejuiciado, en el mejor de los sentidos.
Ese ha sido el recorrido doloroso de esta vida escogida. No me dejan cantar en este lugar. Desde las autoridades culturales, hasta los mercenarios de los teatros de alquiler. No hago sevillanas, flamenco, ni jazz. El canal autonómico de televisión es el guardián de lo cutre, lo inútil y las execrables demostraciones  de nacionalismo rancio.
Mi trabajo recorre Europa, menos aquí.
Las televisaciones quieren copla. Los bares , amigos borrachos para llenar la caja .Los artistas tenemos que cantar para publicitarnos en sitios con mecánicas sórdidas, donde nadie importante recala y si pasa, estará borracho tratando de olvidar quien es en ese momento, y lo duro que se le hará seguir siendo él mismo al día siguiente. Incluso hay dueños de bares congratulándose de salvar una cultura, cuando lo que salvan es una factura y bien gracias…
¡A tomar por culo el Arte!

Aun así no he perdido confianza, he ganado una imagen seria y legal, hay pocas gentes que puedan afirmar lo contrario. Soy respetable, a quien no le gusto prefiero despertarle temor. Algo se aprende: “Donde fueras, haz lo que vieras”
Ahora busco casa urgente, escribo esto atacado por un sentimiento profundo de indefensión. Busco gente buena, sensible y atrevida, para ayudarnos a evitar llegar más al fondo. Gente analizando nuestra valía .Tenemos suficiente valor como para sobrevivir a pesar de las circunstancias políticas, económicas y sociales. Está claro, sin cadena, no existe la fuerza.
Ahora mismo habrá más de uno afirmando colérico que los españoles están pasando por eso mismo. Ningún humano es superior en la lista de la prioridad. Nadie estando peor, mejora  la condición real de nadie. Si salvas a uno, salvas a la Humanidad .Nunca pensé escribir esto, si he llegado a esta confesión es por necesidad de salvarme. Lejos de la vergüenza, con dignidad.
 Si tienes una casa por favor llámame, podemos hacer una cadena, ayudarnos prácticamente. No hablo de caridad, ni paternalismo chovinista. Hablo de servirnos. Desde estas líneas llamo a los exquisitos, a los ricos del alma, a los bienaventurados escapados de lo políticamente correcto establecido. A los mecenas, a quienes necesiten la fortuna de cambiar ciertas reglas del juego.
Ayúdenme a no sentir este pavor cotidiano de existir. Me niego a ser un animal en extinción. Los artistas jugamos un papel importante en la felicidad del mundo. Un mundo sin arte es quien genera este oscuro tiempo de corrupción, salvajismo acelerado, la falta extensa e intensa del amor.

Richard Villalón
Marzo 2018
móvil +34 656306524



viernes, 25 de agosto de 2017

Después de la misa, habrá una orgía…

Después de la misa, habrá una orgía…





Cumpleaños en Sevilla 2017


Tanto tú como yo sabemos que un día tomaré la puerta, buscando implacable ese país imposible de inventar en vida. Su ausencia premeditada asistió a verme dormir, a verme bailar cuando la soledad  mordió los bordes de mí, de mí mejor abrigo.
Cual fotografía vahída quedaremos detenidos escuchando vecinas supersticiosas, iluminados por fuegos artificiales de las noches viejas, costillas de barcos con fantasmas resignados. Estrellas fugaces sordas, respuestas mudas…
Nuestros zapatos se pondrán vacios, desolados, lustrados hasta la extenuación, lengua afuera del placer.
Es verdad, nos hemos amado tanto, podemos llamarnos inmortales. El ritmo de lo real ha quedado bajo el ritmo secreto de nuestro corazón acompasado. Somos amantes coordinados en el eje de la discordancia continua. Devastadores, turbios,  piedras delirantes contra  el plano espejo de la falsa paz. Causamos espanto, hechizamos como los precipicios atraen a las cabras, como las jeringuillas a quienes se han hartado de perder, comemos con las manos lo crudo, lo real. Algunos espantados  distraen la mirada, somos imposibles de descifrar.
Por eso la gente murmura cuando incendio mi palacio, cuando subo a la nave de otro marciano, cuando riego de noche las albahacas llorando anegado del  adiós. Es como alguien a quien le cayó el silencio  de los muertos, alguien confundiendo arena con arroz, el aire atrapado en el fondo de un acordeón.
Me niego a ver la vida como un frio inventario. Prefiero dejarla  flotar en el aura morada del azar, darle sorbos de té con luna reflejada. Cambiarle la costumbre de reír cuando deba llorar. Besarle el silencio, lamerle el paladar, encontrarle sabor a vino de Burdeos, hacerle cosquillas en la planta del pie con una pluma de mis propias alas…
Cantarle bajito, mientras su brillo cabalga astuto hasta la oscuridad rotunda para destruirla libre, sin culpa, ni piedad.
No me arrepiento. Pienso, justifico mi felicidad, recurro a los segmentos de esta maravillosa profesión indómita, refulgente, sobria libertad.
A pesar de los escenarios, los secretos, sus disturbios, los mandamases mandados. A pesar de las falsísimas amistades. A pesar de haber hervido demasiado el agua o enfriado hasta hacer piedra mi hielo, nunca me arrepiento.
Entre mis lágrimas nadan hombres con penes indomables, anos estranguladores casados con señoras replicantes. Mujeres pezones de mármol, vaginas de cristal, clítoris de clavo herrumbrado… No me arrepiento de llamar a José María mil veces despierto y seis mil soñándolo, de meterme entre sus piernas para llegar a él. De calificarlo y descalificarlo porque un feroz suicida habita la espuma de esta rabia interior. De verle extasiado dormir, mientras el insomnio tira las puertas de esta casa donde nos tenemos que ir. No me arrepiento de desear  tanto el deseo de no perder  las ganas. De escuchar rancheras  mientras imágenes llenas de terroristas pueblan la televisión demente. Llamar a mis demonios cuando un botón pierde su ojal. De tejer, tejer, tejer como una araña asustada, mi próxima trampa, “mi angustia, mi penar.”
De evocar a mis tías si aparece niebla en la mesa del tarot, de cantar harawis cuando la palabra guerra es imposible dosificar. De besuquearme con mí sombra si alguno de los dos, quiere desertar. De emborracharme con mis muertos y apedrear la luz de la maldad con la misma piedra, con la  que ella acostumbra matar. De provocar comezón en las partes íntimas de quien me tiene rencor.
No me arrepiento de llamar  al número correcto del personaje equivocado, evitar el whatsapp ¡Quiero hablar! Caminar por México absorbiendo su olor, provocar una ola en Cuesta Manelli, sacarle los ojos al enmascarado sentido del pavor.
No me arrepiento de odiar saludablemente, si descubres  seres incapaces de amar. Posturas tibias y postureos de neón, rímeles exagerados, lanzas contra la pasión. Me niego a la post-verdad, al señor que proclama porcelana siendo arcilla en realidad.
Alguna madrugada sonámbulo cerraré la puerta silencioso, iré a buscar el país donde querría vivir, a seguir sus rastros entonando una canción. A construirlo  minucioso, un poco cínico, casi paciente. Ahora mi bufanda toca el diente frio de la muerte en cualquier curva acelerada, en cualquier medicamento genérico de la seguridad social, en cada grito desportillado si ataca el desencanto, entonando su sonrisa de alquitrán.
Cerraré mi pecho con el destino alcanzado, el primer recorrido de otro camino inventado.
Fui feliz, no me avergüenza lo utilizado para lograrlo. Hice felices a quienes supieron preguntar lo necesario, aceptar lo importante, deshacer lo intrascendente. Quererme con esta vida aceptando el peso de la suerte, amarme en la inmensidad como en la peor escasez. Financiar sin miedo la duración de mis noches y mis días. Así los años nunca aciertan su talla, su persistencia, el efecto de sus daños. Declaro: Es el talismán perfecto contra sus estragos.
Por eso mismo, quedan invitados al resto del plan de mi vida, los discriminados exhaustos exquisitos.
Si después de la misa no hay una orgía…es imposible la existencia de alguna de las dos.

Villalón
Sevilla, 24 de agosto 2017


miércoles, 23 de agosto de 2017

Carmina Cannavino. "Pajorima"





Hoy hablé con Carmina Cannavino​ me llamo en el previo de mi cumpleaños ( mañana). Pocos saben nuestro amor de siglos y nuestras calles comunes. Esta canción me la regaló hace años y habla de lo íntima que es la realidad cuando  se confluye sin mas interés que alegrar al corazón. Mil gracias Carmina, solo me falta  tu crema de lechuga para alcanzar otra vez el Nirvana. Te amo