jueves, 1 de noviembre de 2018

Noche de Muertos ¡Viva México, Cabrones!



Descubrí que estabas muerto cuando al tirar tus zapatos al suelo de tu casa en Coyoacán, no sonaron. Me pareció un truco de magia, como reías por todo, supuse que ese humor mexicano estaba salvándome de la hambruna con creces. Tus besos mirándome a fondo lograron descubrir esa situación de epicentro en el páramo donde estaciona la soledad sus naves, los instrumentos para provocar infinitos silencios. Algunas personas somos incansables a la hora de pedir ternura, de recoger pedacitos, reconstruir copas rotas o pegarle ojos a las muñecas dejadas al azar por niñas caprichosas. Llevo salvando abrigos usados por soldados en las guerras, orinales  de peltre cuyos desportillados eran el último mensaje que viejos comediantes veían en sus despedidas lentas hacia la expiración. Vivo salvando cosas extrañas, fantaseando.Al salvarlas podría estar salvándome a mí. Un recolector activo ante la astucia frenética del olvido. Cuando su pata llega a rascarte la puerta es cuando los demás no piensan en tus risas, tus rabias, tus imprevisibles. Se muere cuando el olvido acaba devorándote.
Estar a tu lado, era una forma de estar lejos de mí, peor dicho, dentro de mí. Este oficio suicida supe congeniarlo con el oficio de causar espanto en los demás. Una flor temblaba sin viento cada vez que se levantaban mis demonios, reforzando con exabruptos mi labor de ejecutor.
Por más kilómetros dejados atrás, el corazón y la memoria se alían concentrados, cargan sensaciones  supuestamente abandonadas. El corazón piensa, es hora de enterarnos y el cerebro se desvincula de la realidad, inventando personas perfectas, ternuras amarillentas, un fuego fatuo desorientando al frío, donde se mece la sensación de estar perdido.
México era unos esquites con sal y chile mientras la muchedumbre ciega, habladora, azarosa hacía lo imposible por declarar una libertad ajada como bandera mal doblada en el cajón de una historia cruenta.
Reconozco, esos años te busqué en casi trescientos cuarenta rostros para al final cansarme, encontrarte malamente. Esa vez, dentro una oscura discoteca Zona Rosa te acercaste pidiendo ceremoniosamente un baile. La monotonía del juego te hizo pasar desapercibido, tequilas después, “el toquero” vendiendo descargas eléctricas de a tres pesos y beber limón y sal en el lunar de tu indescriptible cuello, llegamos a tu casa desatando ese circuito de luces, calaveras de azúcar, cempasúchil y mole con carne de iguana.
El terremoto de tu ombligo, el sabor ahumado de tus piernas, un resplandor morado bautizándome pagano en cada encuentro. El frenesí apenas mi nombre sonaba en tus labios…Una especie de derrape en un taxi en la Avenida Lázaro Cárdenas. El vértigo de la Torre Latinoamericana, a mi pies, generado por tu boca. Diego Rivera, “Chaquetéandosela”  “Haciéndose una chaira”, “Jalándosela”, “Haciéndose el jalouin”, “Sacudiéndosela”, viéndonos enganchados como dos “xoloitzcuintles” babeando en la silueta dejada por un poste de luz tras la cortina.
Veintitrés millones de México D.F. CDMX personas tras la puerta luchando por hacer lo mismo, a su vez, los balazos quitaban de la vida a 80 asesinados diarios. La raza recia ante el cadáver del azar desprevenido, la canija fortuna cotidiana. Librándolos del narco, los políticos, la cola de las tortillas. Un orfanato transitando en el metro Tacubaya. Av. Insurgentes es la calavera de la serpiente ya desplumada. La grosera diferencia entre las lomas del Pedregal y Tlalpan hora punta. Con su “nacos” bailando la extrema alegría de enterarse sin enterarse. Los teatros llenos de  melómanos descastados, oyendo a Juan Gabriel desde su cielo recién inaugurado. Narcocorridos llenándonos de penas como procesiones fantasmas en la cumbre de los miedos. Una payasita rellenando de globos “chichis” y nalgas en el semáforo donde el hartazgo alcanza el color de los despavoridos. Las estaciones de autobuses cargando esperanza desvalida. Danzones enredando abrazos enredaderas, “La Malinche” guía turística, evitando ver cuerpos colgados en puentes peatonales. Los compadres hablando de trenzas y entramados para escalar el Popocatépetl ‘el cerro que humea constantemente’ en su lucha territorial por llegar a ser alguien aunque sea a “mordidas”. La ebriedad de un mundo donde Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Acción Nacional (PAN), Partido de la Revolución Democrática (PRD) Partido del Trabajo (PT), Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Partido Alternativa Socialdemócrata, Partido Nueva Alianza (PANAL) haciéndose bolas, mal pariendo precios petroleros, tranquilidad ciudadana , el sagrado “Nixtamal”. Los “concheros” generando  ”vibra” desnudos, agonizantes en una mentira de “puritita” verdad.
El “Pediférico” Anillo Periférico (Valle de México) como una aorta preclara en multas, balaceras y accidentes. Avenida 16 de septiembre, Avenida Álvaro Obregón ,Avenida Ámsterdam Avenida Bucareli, Avenida Chapultepec, Avenida Constituyentes (Ciudad de México),Avenida Presidente Masaryk, Avenida Revolución, (Ciudad de México)Avenida Tláhuac las arterias de un corazón bombeando aire, alimentando smog, sueños y fatigas. La fuerza telúrica de ciertas mujeres luchando seriamente, una marionetita vestida de Beatles a la salida de la Basílica de la Virgen de Guadalupe pidiendo “su taco” para remedir heridas. La música intensa de mariachis guiñándole el ojo al abismo de la duda, de fondo, la Llorona pidiendo seguridad ciudadana, negándose por supervivencia, a asustar después de las seis por aquello de las violaciones, los robos a mano a armada, los secuestros exprés de gente inocentemente distraída.
Aun así, el hondo escondrijo de tu almohada, tus albures sobre la utilización de los dientes, luchando contra las muelas. El secreto de tu prosa, descubriendo mi poesía, quedó aquí, en mis adentros. Donde ningún tatuaje pudiera cubrir la huella de tu paso, el sabor de tu saliva, el norte de tus cejas. ¡Chingada Madre! ¡Cabrón destino! No hay bolero para describir la exacta dimensión de tu feroz abandono.
Es cierto, los “jotos” comen con cuchillos…Apuñalándome,  librándome de mi mismo, como buscaba, quedé blanco, ingrávido, sombreado por zopilotes calvos como clavos. Te fuiste a desahuciarte de mi destino. Mataste la maldad dentro mi sangre, dejándome un agujero justo al centro de mi oscura nada.  
Te busqué en discotecas, iglesias, sindicatos, cantinas. Los espiritistas repetían que te olvide. Encontraba tus pisadas en medio de las manifestaciones tumultuosas, en la lucha social delirante de priístas arrepentidos. En mujeres ahombradas, en sacerdotes feos como Tlazotéotl, diosa del amor físico y de las prostitutas. Mi pecho gritaba a diario la falta de tus pezones duros, brillosos como cueros. La situación entumecía al sol que me alumbraba, dejándome en el frio  poblado de ataúdes, promesas neoliberales, nieves de inframundo. Xochimilco servía para navegar canales destinados al infierno, con sus muelles de cuernos, sonidos de “huēhuētl” tambor desgarrado. Tu pelo aparecía inesperado dentro los tamales de mole, en la panza roja de los tacos al pibil, en la bruma salivante del pulque curado con mango. En la cuchara deformada de mi paladar sin ti. Esta noche de muertos te cantaré el breve espacio, sobre la laguna turquesa enterrada del Distrito Federal CDMX. flotando el agua del recuerdo. Descubrí mi muerte la primera noche, cuando cayó mi corazón bajo la cama resonando el vacio de su alma, terriblemente.

Richard Villalón©®
Artwork: Isabel Chiara.
Miércoles, 31 de octubre de 2018



domingo, 3 de junio de 2018

Kizoa Editar Vídeos - Movie Maker: Richard Villalon en Torreblanca 2018

Richard Villalón en “La Velá” de Torreblanca,






Fotos íntimas del Ensayo previo al Concierto.
Estas fotos son del Ensayo en Torreblanca concierto 1 de Junio 2018.
Richard Villalón en “La Velá” de Torreblanca,
Agradecimiento corto

Llegué al teatro pletórico con la noticia fresca de la Moción de censura a favor de Pedro Sánchez, los ánimos estaban altos, esperanzados, bien vibrados.
Hacía casi 8 años no cantaba en Torreblanca, un sitio con gente trabajadora, gente animada por vivir, luchar a diario. Los del ICAS (Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla) me habían programado (Javier Fito) aduciendo que Torreblanca había pedido mi concierto expresamente para la noche de inauguración de la Velá de Torreblanca, noche importante y señera en todo barrio Andaluz: “La Velá”. Es grato saber las identificaciones coincidentes. He cantado para ser mejor humano, para compartir la vida. Para que mis canciones de cazador lleguen a personas libres de problemas con identidades, prejuicios, xenofobias, homofobias, etc...
He cantado y hay un ritual que sucede de manera mágica cuando entre artista y público asistente se entregan, se exploran, se comunican misteriosamente, esta vez se ha cumplido a rajatabla. Los aplausos de pie, esas caras y esos ojos alumbrando el escenario pocas veces las podré olvidar.
Ahora el mundo anda cargado de discursos mediáticos, hay mucha gente que repite lo que escucha sin entender, nosotros nos hemos cifrado, entendido, amado con altos rangos de complicidad y gozo. Cuando uno canta se rompe inclusive la jaula exacta de cada palabra. El lenguaje del Teatro acaba por ser algo más que sonido, tiempo, ritmo musical. Es un juego sensual, calibrador, emocionante.
Me acompañó esta vez José María Tornero, gran músico de Cádiz, quien tiene una ligazón profunda con lo clásico y el jazz. Sus notas, su forma de hombre bueno y esa escalera que me sostiene y brinda para subir al cielo en cada canción, nunca dejaré de agradecerle. “Chema” Tornero es un artista callado, eficaz y certero, con una portentosa forma de comunicar. Mil Gracias.
Gracias al personal del Centro Cívico, su compañerismo, su actitud empática, mejoran mucho la imagen de algunos malos técnicos, siempre aparecen cual aves mal agüeras, en la vida de los artistas de teatro.
Por supuesto que está José María Moreno Paredes, mi productor, mi cómplice, mi director de escena, mi cónyuge-marido, quien sabe contenerme, dominar ese terrible monstruo que se apodera del cuerpo y la voz de seres como yo.
Pongo fotos del ensayo, íntimas, porque lo merecían. El concierto fue divino, el Día especial, porque por fin hemos decidido en este país,cambiar no solo gobernantes perniciosos, sino sangre y respeto. La pobreza económica es remediable, para lo que no hay remedio es para defendernos de políticos con pobreza moral, lo que se llama Gente Mala…

Richard Villalón
03 de junio de 2018

lunes, 19 de marzo de 2018

Cumpleaños José María 2018





No lo debiera decir públicamente. Caminando, para mí, sigues bailando. Iluminando esa parte cargada de preguntas que trae la luz: México DF. La Sala Ollin Yoliztli, García Márquez… Aquella noche cada reposo era una agitación pertinaz. Aún aparecen cuando bebo vasos en fiestas  aburridas, cuando tejo para ti, al cantar en el coche pasando vertiginosas las calles, deseando llegar a la isla flotante de tu cama, encontrándome adicto a tu olor elaborado por siglos, inventado por ti, para quedártelo solo tú.
Este cumpleaños, mi regalo hubiera sido haberte dejado, rodeado de niños, gente buenamente inútil, piratas, dragonas, un señor hablando cosas vacías, otros  dándonos la aquiescencia de su estúpida tolerancia.
Este año, lo mejor hubiera sido dejarte  en el aire de una libertad muda de paros laborales, de jubilados, de sentimentalismos  cofrades. De señoras y señores hartos de pistas de estacionamiento, para alcanzar bien vestidos, a ese misterioso rebujito donde aparece ahogada la imagen de un santo pajero.
Dejarte hubiera sido la bolsa del regalo, pero no puedo condenarte  a ese hispalense e inclemente sol lacerante, a su invierno lleno de clavos. A esos bares sevillanos llenos de manos cálidas, gritando Betis y salvas al Sevilla. No podría condenarte a ese maquillado infierno. Ese lugar donde brilla lo bueno por su falta de consecuencia. La caridad dura unas cuantas calles, un ¡Macarena Guapa! Hasta el paroxismo increíblemente teatral, el resto del año, el pelo de la Virgen se llena de hijos de puta, chinches bien orquestados, políticos exagerados.
Prefiero estar a tu lado, custodiando hipnotizado, pudiendo disparar, escondido en tus sueños  cuando ataquen facturas, injusticias y la putamadre que parió a los correctos. Por eso no me he ido. Nuestro amor no entra en cabezas tan chiquitas, en gominas tan densas, en Nenucos tan viejos, en señoras jodidamente feriantes, Rocíos oliendo a caldereta rompiendo su protocolo del congelado, amores boscosos, “Agujero, aunque sea de caballero”. Es una pena, una desgracia garrafal,  tanto coño  bello, tanta polla espléndida, desperdiciadas meando, “mucho Lirili poco Lerele”. Follar limpia, alegra, despeja, desata… incluso los curas lo necesitan, como la ola al mar.
Por eso me he quedado, aunque el silencio me haya convertido en un adivino lleno de rabia, con algunas canas sin florecer y pajaritos  siguiéndome como moscas y moscas agitando en sus alas la belleza sobreviviendo a la mierda. Aunque cante en el idioma inventado por el silencio, esperando descifrarme.
Tú eres mi felicidad, cuando vivamos la muerte entera, recuérdalo. Te amo, nadie logrará superarme. Este ejercicio seca la garganta, oscura la sangre, deja poemas abortados como niños de una noche violenta. Repito: Te amo
No obstante siga la xenofobia, el hambre, los desocupados, la fuente de la ley disparando irregular su veneno de rato en rato, aunque Lima siga pensando un rapto y en México, un hombre se haya filmado afeitándose a gritos el sexo, jurando que mi abandono causa trastornos generales, nunca imaginé al cerrar su puerta, que la sal ya no le salaría y lo dulce, terriblemente le amargaría.
Es verdad, cada cual sobrevive al de su lado…  Hubiera sido bueno regalarte un planeta sin el ángel descerebrado de Trump, sin la Merkel sustituyendo a las brujas del bosque. Un lugar donde independentistas, sin anestesia, están sacándole muelas a esta España cuyo razonamiento sorpresivo, involuntario es involutivo, cual joroba, creciendo mochila monstruosa, hacia atrás. Una prensa evitando manipular, condenar para su beneficio, a quien mata niños. Unas  calles donde las mujeres no sean violentadas, enviadas a golpes o cuchilladas a la eternidad, con el pretexto del mal amor. Aunque a estas alturas sonaría noño, ese podría haber sido mi mejor regalo…
José María Moreno Paredes ¡Te amo! con sus consecuencias, sus redondeces, sus aristas. Nuestro Narciso hijo-gato, rey del capricho, el cariño profundo, desinteresado, aparece en el reflejo de este invierno espeso, lluvioso ratificando lo importante, mágico y necesario que eres, alquimista formulando así lo mejor de mi vida.
Sabes mi extensión, mis coordenadas, la locura de tenerte, avivando la fogata de esta pasión, hasta los satélites sofisticados la ven desde el espacio…
Este papel será el talismán para protegerte por varios siglos, espero se haga tu piel hasta el último de tus días, como se lleva un lunar, lejos del barco quieto de un bolero.
¡Feliz Cumpleaños!

Richard Villalón
Domingo, 18 de marzo de 2018